La Biblioteca lleva el nombre del Ingeniero Juan Carlos Montenegro en memoria de quien fuera profesor del Instituto desde el año 1992.
La biblioteca escolar fue inaugurada en un nuevo espacio con más amplitud para la lectura y la consulta de libros por parte de los alumnos, quienes, por votación, fueron los que decidieron que llevara el nombre de quien fuera su profesor y con el que llevaron adelante innumerables proyectos.
La biblioteca, que ha duplicado el número de volúmenes en los dos últimos años, cuenta además con una conexión a Internet las 24 horas para consultas de los alumnos.
Algo, sólo algo de Juan Carlos Montenegro.
"El Negro" nació el 17 de abril del 59 en nuestra ciudad. Y cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 2 "Domingo Faustino Sarmiento". Hizo el secundario en el Colegio Nacional Justo José de Urquiza recibiéndose en Diciembre de 1975. Seguiría luego la carrera de Ingeniería en la Facultad Regional de San Nicolás recibiéndose de Ingeniero el 29 de octubre de 1992.
El "Negro" se desempeñó como profesor en diversas instituciones de nuestra ciudad , entre ellas la Media Nº 8, la Media Nº 1, el Instituto Privado Fray Luis Beltrán y en el nivel terciario el Instituto Superior de formación técnica Nº 38. Lograba en sus clases generar espacios vivificantes en los que los jóvenes además de adquirir conocimientos podían ir un poco más allá de la relación enseñanza -aprendizaje, a pesar de impartir materias consideradas previamente "muy técnicas", como Tecnología, Físico-química, termodinámica, mecánica aplicada a los mecanismos, electricidad, tecnología de los materiales, etc.
En un escrito confeccionado por alguien que lo conoció y compartió con él muchos momentos de la profesión podemos conocer algo más que estos fríos datos antes enumerados:
Con el título de "Recordando a un amigo" nos cuentan:
"Con una sonrisa a flor de labios, una bufanda verde y un cigarrillo encendido entre los dedos, hasta que el compromiso de una promesa se lo hizo olvidar, llegaba a la escuela con el infaltable "Buenas tardes", "Buenas Noches". Nunca se hacía rogar para prenderse en algún comentario bromista y tampoco para extenderle la mano a aquel que la necesitara.
Amigo de fierro, como dirían los conocedores del sentido de la Amistad. Fue sembrando simpatía entre sus compañeros de trabajo de todas las escuelas por donde hubo transitado y también supo ganarse la confianza y el respeto de sus adolescentes alumnos, entre los cuales a veces era uno más.
"caminante: vas abriendo caminos" dijo Machado en su poesía. Y él fue un fiel reflejo de estas palabras. Abrió con su paso y su esmero un camino de responsabilidad, compromiso, inquietud y logro que supo ser reconocido en su momento por sus superiores, colegas y educandos. Pretendía perfeccionarse para dar más asidero a su trabajo y aún cuando la salud le había empezado a jugar una mala pasada. Y ese fue un compromiso que quedó pendiente.
Quienes compartimos años de compañerismo y amistad hoy sentimos que su huella sigue al lado de nuestro paso por el mismo sendero y que si bien ya no vemos su presencia física, sus bromas y consejos seguirán entre nosotros para darnos aliento desde el más fiel recuerdo".
El Negro se había casado el 8 de Julio de 2001 con Silvia Rosa Díaz, quien fue una compañera de "fierro", hasta sus últimos instantes.-